LA PREGUNTA QUE TODA MAMÁ DEBE HACERSE

Autor: Dani Vega
Publicado: SEPTIEMBRE 14, 2018

LA PREGUNTA QUE TODA MAMÁ DEBE HACERSE

Recuerdo muy claro cuando mi maestra de masajes infantiles en Australia me hizo una de las preguntas más importantes de mi vida: Daniela, ¿cuándo conectaste con tus hijos?

Y antes de que yo respondiera ella se adelantó y me dijo: no te estoy preguntando cuándo los amaste, y me repitió: ¿Cuándo conectaste con ellos?

Me abrió la mente, congelo todos mis pensamientos por un momento. En ese preciso instante entendí la diferencia. Los amo desde que supe que estaba embarazada, pero sentirme conectada es algo distinto, y no, aún no me sentía conectada con mis hijos. No me sentía en sintonía con lo más profundo de ellos.

La crianza es un proceso lleno de tareas y ocupaciones. Pasamos muchas horas del día atendiendo de las necesidades de nuestros hijos. ¡Es agotador! Y en medio del caos, es común que no nos demos cuenta de que no estamos formando conexiones sanas con ellos.

El solamente atenderles, generará una conexión dependiente e insegura. Nuestros hijos dependerán de nosotros para proveer sus necesidades físicas, pero no tendrán a quien acudir para sus necesidades emocionales. Es muy probable que desarrollen problemas sociales y emocionales. Serán adultos inseguros y emocionalmente dependientes de otras personas.

Sabemos la importancia de darles un momento de calidad, o de recordarles de que los amamos y sí, eso ayuda. Pero está comprobado que la comunicación no verbal es la manera más fuerte de comunicación. Cuando dices a tus hijos que los amas con palabras, lo captaran el 15% de las veces. Pero cuando les dices que los amas a través del tacto, lo captaran el 85% de tiempo.

Por eso, remplazar nuestra presencia con palabras, atenciones y regalos no les harán sentir amados ni importantes.

Necesitamos ser PADRES AFECTIVOS. No importa si no tienes tiempo, no importa como haya sido tu crianza, ni si te consideras una persona “no cariñosa”.

Si quieres criar niños estableces emocionalmente necesitas demostrar tu amor de una forma física. Es decir, usando el tacto. Con Storybook, aprendí como usar el tacto adecuadamente.

Con esto no te quiero decir que tienes que cambiar por completo tu manera de ser con ellos  o dejar de trabajar tanto. A lo que me refiero es que solo necesitas implementar un pequeño hábito en tu rutina.

Sigue leyendo para saber por qué.

La piel es el órgano más grande y más sensible del cuerpo. Es uno de los primeros órganos en formarse cuando estamos en el vientre materno y el tacto es lo último que perdemos antes de morir.

Desde que nacemos, nuestra primera forma de comunicación es el tacto. Los seres humanos hasta los 12 años abrazamos el mundo y el entorno para entenderlo, para aprender a través del él. Es por eso que el cariño físico es indispensable para criar hombres y mujeres seguros y sanos.

En la naturaleza funciona exactamente igual, los animales que crecen sin ser tocados se vuelven antisociales y agresivos. Las madres que no pudieron formar un vínculo con sus crías desde el comienzo suelen dejar de alimentarlos, abandonarlos o ser violentos con ellos.

Este intercambio de “piel a piel” por más simple que parezca es el encargado de construir el bienestar futuro, creador de uniones seguras.

Cuando una madre o un padre se da el tiempo para acariciar a sus hijos les está enviando un mensaje de amor, les dice: te quiero, me importas, quiero comunicarme contigo.

Es por esa razón que quienes desde pequeños fueron escuchados, amados acariciados, tocados, son seres humanos que en un futuro no les costará acercarse a otras personas. Tienden a  tener relaciones más estables y duraderas, y no son tan dependientes de los demás.

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Dani Vega

Fundadora de Storybook app.